Al parecer no quedó nada; de la rica historia, de las buenas campañas en el Nacional "B", de los ascensos a Primera, de las innumerables alegrías, y ni siquiera del segundo puesto que habíamos conseguido en la primera etapa de este torneo; de todo esto, no quedó más que una amargura más, y un nuevo sentimiento de frustración.
Tantas veces sacamos chapa y recordamos los buenos tiempos. Pero hoy, como viene pasando los últimos años, da verguenza reconocer en que categoría se encuentra Gimnasia, y encima como le va en esta.
No hay mucho que decir, solo esperar que esta gente que hoy administra mal, y decide aún peor, se vaya y que no vuelva.
Me tomo el atrevimiento, con la vehemencia que me caracteriza, esperando tener la aprovación de mis compañeros, y les hablo a ustedes dirigentes, "miembros de apoyo", del "organo", o como se quieran llamar.
Y les digo:
"El sentimiento no se termina...", dice una de las canciones del Albo. Si, es verdad, no se termina ni se va a terminar nunca. Pero las alegrías, parecen que se han terminando, o por lo menos cada vez hay menos, y ustedes son
únicos responsables de eso. La gente, y sobre todo
el CLUB, se merece volver a esos tiempos de ilusiones recompensadas con buenas actuaciones y resultados positivos.
No debe ser fácil llevar a cabo su labor, nadie lo discute. Sin embargo, tal vez es momento de realizar un acto de humildad y hablar al pueblo albo. Tal vez es momento de reconocer que las cosas se hicieron muy mal, que no se midieron concecuencias, y que algunas decisiones se tomaron equivocamente, a los "apurones", y de manera desacertada.
Es de grandes reconocer errores, y dar un paso al costado en el momento indicado. Gimnasia que es un club grande, se merece tener líderes también grandes.
Esta vez se terminó temprano la temporada, por eso, hay que ser inteligentes y aprovechar el tiempo. Si es necesario, reconocer los errores e irse. Si realmente aman al Club, como dicen, las puertas no se van a cerrar, permanecerán abiertas para construir un mejor futuro más adelante.
Pero hoy, Gimnasia necesita de un nuevo aire, de decisiones distintas, en definitiva, Gimnasia necesita cambiar.
Es este el momento de recuperar terreno, de hacer un balance de actuaciones, para saber quien se queda y quien se va, y pensar en lo que vendrá. Es este el momento de actuar, y de hacerlo bien.
Gimnasia se merece mucho más que quedar afuera de la primera fase de un Argentino "b".